Por : Florentino García Medina
Salmos 5:11-12 Pero alégrense todos los que en ti confían; Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; En ti se regocijen los que aman tu nombre. 12 Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; Como con un escudo lo rodearás de tu favor.
En La Biblia todos los personajes que hicieron la voluntad de Dios fueron ayudados y bendecidos , y la palabra de Dios menciona a un guerrero El Rey David que luchó por el pueblo de Israel y que en cada batalla puso primero su confianza en el Dios Todopoderoso y salió victorioso , primero enfrentó a un hombre muy fuerte y peligroso de nombre Goliat y antes de pelear le dijo:
1 de Samuel 17:46-47 Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. 47 Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos.
Por esa razón en El Salmo 5 nos recuerda que estemos alegres todos los que confiamos en Dios ,que gritamos de alegría para siempre porque Él nos defiendes , que nos regocijemos (que tengamos siempre alegria, jubilo y gozo , los que amamos y confiamos en su nombre)
Esta es la razón principal de poner nuestra confianza en Dios , no importa el problema o la situación que estamos viviendo , si realmente confiamos en Dios , no debemos de estar tristes mucho menos temerosos pues Él es nuestro escudo , hay que recordar para poder ver el favor de Dios en nuestras vidas tenemos que ser justos o sea vivir bajo la ley de Dios. Amar, perdonar y seguir sus pasos , Creer que Dios es uno – dejar las cosas del mundo y sus deseos y reconocer que Jesús es Dios . – Muchos tiempo en la iglesia , miles de predicaciones a lo largo de los años , pero cuando llega la prueba el temor nos hace olvidar que servimos al Dios Todopoderoso y en lugar de alegrarnos , nos ponemos a llorar de miedo y se nos olvida que él es nuestro escudo que nos protege y nos guarda y nos llena de favores
No lo olvides Santiago 2:19 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan




